Implantación del Fraude alimentario

Desde el pasado 1 de julio esta vigente la nueva versión de la IFS la v6.1, y con ella la implantación de un nuevo requisito 4.21 Fraude alimentario.

4.21 Fraude alimentario

4.21.1. Se realizará una evaluación documentada de la vulnerabilidad al fraude alimentario de todas las materias primas, ingredientes, envases y procesos subcontratados. Esta evaluación se hará para determinar el riesgo de actividades fraudulentas en relación a la sustitución, etiquetado incorrecto, adulteración o falsificación. Se definirán los criterios tenidos en consideración en la evaluación de la vulnerabilidad.

4.21.2. Se debe desarrollar un plan documentado de mitigación del fraude alimentario. Que haga referencia a la evaluación de vulnerabilidad, y estará implementado de tal forma que se controle cualquier riesgo identificado. Los métodos de control y la supervisión deberán estar definidos e implementados.

4.21.3. La evaluación de la vulnerabilidad al fraude alimentario será revisada cada vez que se detecte un incremento del riesgo asociado. En cualquier caso, todas las evaluaciones de vulnerabilidad se revisarán al menos una vez al año. El control y la vigilancia del Plan de Mitigación del Fraude Alimentario serán revisados y modificados en consecuencia.

Con este nuevo requisito lo que se busca conseguir es mitigar esta lacra y mejorar la transparencia en la industria alimentaria.  Dentro de los tipos de adulteraciones, el fraude alimentario se encuentra dentro una adulteración intencional. El motivo principal el “Ganar” por parte de la persona que realiza el fraude.

“El fraude alimentario es la sustitución deliberada e intencional, la adición, la manipulación indebida o la tergiversación de alimentos, ingredientes alimenticios o envases de alimentos; o declaraciones falsas o engañosas sobre un producto, con fines económicos” (Definición FDA).

Este lleva con nosotros desde que se empezó a comercializar con los alimentos. Donde surge el dicho “Que no te den Gato por Liebre”. En los últimos años, han salido a la luz pública muchos casos de Fraude alimentario. Como puede ser la adulteración del atún, venta de carne de Caballo en productos cárnicos que no debería contenerla. Mencionando la mas reciente aun, la adulteración del etiquetado de carne en mal estado aumentando su fecha de caducidad.

Para una correcta implantación de este nuevo requisito, en CQM Consultoría seguimos el siguiente diagrama de flujo:

Tipos de fraude alimentario

En la evaluación de nuestras materias primas, ingredientes, envases y procesos subcontratados. Vamos a tener en cuenta a la hora de implantar este nuevo, los distintos tipos de fraude:

  • Relativo a la cantidad
  • Respecto a la calidad
  • Fraude en materia de identidad del alimento
  • Fraude contra el estado de conservación de un alimento.
  • Relacionado con la pureza de un alimento

Al mismo tiempo, habrá que incluir en esta evaluación el riesgo del propio Proveedor, ya que la casuística dos proveedores de una misma materia prima, ingrediente, envase o proceso subcontratado, no va a ser la misma.

La norma nos pide que tengamos un plan documentado, así como la realización de medidas de control. Plan que será utilizado para poder mitigar o eliminar un riesgo identificado. Tambien se tendrá que hacer una revisión al año de este plan.

Nuestros consultores os ayudaran a actualizar o implantar un sistema de Gestión integrado en vuestra empresa, para poder adaptarse a los nuevos requisitos de la norma IFS Food v6.1.